Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de elegir un sillín para cicloturismo es que «cada culo es un mundo«. Partiendo de esta premisa no se puede decir que hay mejores o peores (hablando de una mínima calidad), sólo que hay diferentes tipos. Y al ser uno de los tres puntos, junto al manillar y los pedales, en que estamos en contacto con la bicicleta, y dónde reposa gran parte de nuestro peso, es fundamental encontrar uno que nos sea cómodo. El dolor de culo es inevitable, pero hay que reducirlo a su mínima expresión. Además, para evitar lesiones, es importante tener el sillín bien ajustado.

Materiales

Los sillines se pueden dividir en tres categorías:

Cuero: son sillines (tipo Brooks) que, con el uso, cogen la forma de nuestros traseros, permitiendo un máximo de adaptabilidad. La mayoría de las personas que lo prueban aclaman sus virtudes. En contra podemos mencionar su elevado precio, que precisan cuidados y son más susceptibles a los factores ambientales. Este sillín es un clásico entre los cicloturistas.

Sillín de cuero

Sintéticos: son los más sencillos y los más rígidos. Estos sillines están más pensados para un uso deportivo. Aún así hay personas que se pueden pasar horas sobre estos sin problemas. Son los más ligeros.

Sillín sintético

Gel: los sillines con inserciones en gel (obviamente también sintéticos) aportan más comodidad y reposo a nuestras posaderas, pero hay que tener en cuenta que no por ser más blandos son mejores. Tienen que ser resistentes, aunque se amolden, pero sin ser tan laxos que nos hundamos hasta dar con la estructura del propio sillín.

Sillín con inserciones en gel
Amortiguación

Hay sillines que vienen con algo de amortiguación, bien llevando unos separadores de goma, bien por muelles. Esto permite una leve mejoría en lo que a comodidad se refiere, en terrenos irregulares. Esto también se puede conseguir con una tija amortiguada.

Amortiguación de muelles y de gomas
Sexo

Existen modelos específicos para hombre y mujer, que se adaptan mejor a la fisionomía de cada sexo. Los de mujer suelen ser más cortos y más anchos en la zona de apoyo, dado que sus isquiones suelen estar más separados. En cambio, los masculinos son algo más largos y estrechos.

Sillín para mujer (más corto y ancho) y para hombre (más largo y estrecho)
¿Cómo medir la talla del sillín?

En sillines de mayor calidad existen tallas. Para determinar la talla que necesitamos debemos medir la separación entre los isquinos. Esto se hace sentándonos sobre una superficie con memoria (un cartón, por ejemplo) apoyado sobre un lugar plano y duro. Medimos la separación de las marcas dejadas por nuestros isquiones y con ello obtenemos la talla de nuestro sillín.

Tabla con ancho de sillín recomendado según el ancho de los isquiones y la postura en la bicicleta
Forma

Deportivos: podemos encontrar sillines muy deportivos que buscan más la reducción de peso que la comodidad. Estos son largos y estrechos, y bastante duros. Son más adecuados para un uso deportivo y para una postura más reclinada. Con su reducido tamaño disminuyen la posibilidad de rozaduras en la entrepierna.

Sillín deportivo

Anchos: para una postura más erguida resulta más interesante un sillín ancho que permita un buen apoyo.

Sillín ancho

Especiales: existen sillines con forma de flecha y otros que solo tienen la parte para las posaderas.

Sillines especiales

Antiprostáticos: para evitar el adormecimiento de nuestras partes, y, en el caso de los hombres, problemas más serios de próstata, se han desarrollado los sillines antiprostáticos. Presentan una hendidura, o incluso un agujero, que recorre la zona central del sillín. Con esto se disminuye la presión sobre venas y arterias que recorren esta zona, evitando los problemas que de ello se generan. Además, permiten una mejor aereación de la zona y una mejor evaporación del sudor.

Sillín antiprostático

Punta redondeada: algunos sillines tienen la punta curvada hacia abajo para facilitar la subida y bajada al mismo.

Sillín con punta redondeada
Conclusiones

En el tema de los sillines no se puede decir que unos sean mejores que otros, en lo que a forma y dureza se refiere. Cada uno debe encontrar el que le vaya mejor. El trasero siempre va a doler hasta que se acostumbra, pero que sea algo soportable o algo insufrible nos puede estropear un viaje.

Conozco a personas que llevan un sillín deportivo y les va muy bien, en cambio yo no soy capaz. Llevo un pequeño «sillón», el Selle SMP TRK Martin Touring Gel con inserciones en gel, antiprostático y con la punta redondeada desde hace más de un año y estoy muy contento con él.

¿Y entonces cuál es el mejor sillín para cicloturismo? Sin duda, el que te vaya bien y te resulte más cómodo.

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