Consejos útiles, Equipamiento

Transportar agua viajando en bicicleta

En un viaje en bicicleta algo que nunca puede faltar es agua. La cantidad depende de diversos factores como el grado de pérdida de líquidos que tenemos (por nuestra propia fisiología, por calor, humedad, etc.) y la disponibilidad de agua en el camino. Pero, ¿cómo podemos transportar agua viajando en bicicleta?

Además de lo anterior, también influye el grado de autosuficiencia que queremos tener, ya que si cocinamos o nos duchamos durmiendo al raso debemos aumentar nuestras reservas de agua. En este caso conviene llenar nuestras reservas calculando la última fuente antes de comenzar a buscar el lugar de pernocta para evitar cargar ese peso durante la jornada.

En otro artículo hablaremos de cómo conseguir el líquido elemento.

Métodos para transportar agua

Aquí podemos diferenciar entre los métodos para beber agua en marcha y los de reserva de agua.

Bidones

Los bidones son el método más extendido de transportar agua sobre la bicicleta. Se transportan en portabidones sobre el cuadro y son fácilmente accesibles en marcha. Suelen ser de plástico, con mayor o menor grado de aislamiento térmico y con volúmenes de entre 0,5 y 1 litro, comúnmente.

Bidones de agua de diferentes capacidades
Mochilas de hidratación

Las mochilas de hidratación (tipo Camelbak) permiten transportar una bolsa de agua en su interior con un tubo que nos permite succionar agua en marcha. Estas mochilas suelen ofrecer espacio en mayor o menor grado para guardar algunas cosas. Las bolsas de agua tienen capacidades de entre 1 y 3 litros. Estas mochilas merecen diferentes opiniones según cada usuario: a mi personalmente no me gusta llevar nada en la espalda, pero a otros viajeros les encantan.

Mochila y bolsa de agua
Botellas isotérmicas

Existen botellas isotérmicas de diferentes volúmenes, entre 350 ml y 1,5 litros, que presentan la gran ventaja de mantener el agua fría durante más tiempo. Dada su doble capa para conservar la temperatura son más voluminosas y pesadas que una botella normal.

Botellas isotérmicas de plástico y de metal
Botellas reutilizadas

Para transportar cantidades mayores de agua se pueden usar botellas de plástico de agua de 1,5 litros o de bebidas gaseosas de 2 litros. Unas que resultan cómodas, según nuestro punto de vista, son las de Aquarius de 1,5 litros gracias a su boca ancha, lo que facilita su llenado. Para transportar estas botellas hay portabidones especiales (cómo este de XLC). También se pueden guardar en fundas isotermas para conservar algo la temperatura, aunque son menos efectivas que las botellas isotérmicas.

Botellas reutilizadas
Bolsas y duchas de agua

Existen bolsas y duchas de agua de diferentes fabricantes (las más extendidas son de MSR y Ortlieb) que permiten transportar mayores cantidades de agua, entre 2 y 10 litros. La clara ventaja de estas es el poco volumen que ocupan plegadas en nuestras alforjas. Son ideales para llenarlas cuando vamos finalizando la jornada para cocinar y acicalarnos, llevándolas sobre las alforjas una vez llenas. Las bolsas permiten acoplar una tapa con agujeros para usarlas como ducha, o una manguera para funcionar como bolsa de hidratación.

Bolsas de agua MSR Dromedary Bag y ducha portátil Ortlieb Water-Sack

Yo utilizo una Ortlieb Water-Bag de 10 litros y da para una duchita rápida, unos espaguetis y un café, y lo más importante, no le da sabor al agua.

Y hasta aquí las formas de transportar agua viajando en bicicleta. Si usas alguna otra forma no dudes en compartirla en los comentarios para aprender entre todos.

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